lunes, 29 de marzo de 2010

Pirata Yo

Uñas mordidas
Símbolo de la ansiedad
Que a veces muestro
Si vos no estás

Ya no más sentirme solo
Hoy lo descubrí, sos mi tesoro

Pirata yo
El mar, tus ojos
Tu pelo, la arena
Dulce sirena que busco hoy

Mi barco ya
Perdió el radar
A la deriva
Te voy a ir a buscar

Y me da pena
Dulce sirena
Que no me quieras
Como te quiero yo

Uñas mordidas otra vez
Nada supe de vos ayer

Dulce sirena
¿Dónde estarás?
¿Qué es lo que pasa que no me hablás?

lunes, 22 de marzo de 2010

Gustoso

Como se dice y se repite, sobre gustos no hay nada escrito pero es un gran error que así sea. Nos quedamos con esa frase y aceptamos como lógico que cada persona tenga preferencias diferentes pero sería mucho mejor que no fuera así. Por eso, voy a ser gustoso de realizar los, aparentemente, primeros escritos de la historia de la humanidad sobre gustos: a nadie puede gustarle la guerra, a nadie puede gustarle la injusticia, a nadie puede gustarle la mentira, a nadie puede gustarle el hambre, a nadie puede gustarle la corrupción, a nadie puede gustarle el engaño, a nadie puede gustarle la muerte inocente...
Como se darán cuenta, al hombre no se le puede dar libertad ni siquiera en la materia de los gustos personales y en cambio deberían existir unas cuantas reglas.
Pero eso sería solo un comienzo, y ni hablar de las cosas que deberían gustarnos a todos como el amor, la honestidad, las buenas intenciones, el por favor y el gracias.