Así como el miedo a un examen se
reduce de manera notable cuando estudiamos y nos preparamos
correctamente, quedando sólo el temor a algún imprevisto de esos
que nunca faltan, lo mismo debería suceder con los celos, con el
miedo a ser dejados. Hicimos los deberes? Bien, entonces no tengamos
tanto miedo. Siempre, y bajo toda circunstancia, es más atractiva una persona lo suficientemente segura de sí misma.
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