Hacerla
reír, para después pedirle que no se ría.
No sé si exista profesión más gratificante que esa a lo largo de todo el mapa mundi.
Tentarla primero
y obligarla a contenerse después.
Ponerse en ridículo conscientemente
y después pedirle que se compadezca.
Que estalle en carcajadas
y que tenga que taparse la boca.
Que ría y contagie, que ría y haga reír.
Que muestre ese blanco de sus dientes que iluminan cualquier habitación.
Que son linternas en noche de apagón.
Que en noches de frío son fogón.
Que para alguien exhausto son colchón.
Que hasta al más cobarde llenan de valor.
No sé si exista profesión más gratificante que esa a lo largo de todo el mapa mundi.
Tentarla primero
y obligarla a contenerse después.
Ponerse en ridículo conscientemente
y después pedirle que se compadezca.
Que estalle en carcajadas
y que tenga que taparse la boca.
Que ría y contagie, que ría y haga reír.
Que muestre ese blanco de sus dientes que iluminan cualquier habitación.
Que son linternas en noche de apagón.
Que en noches de frío son fogón.
Que para alguien exhausto son colchón.
Que hasta al más cobarde llenan de valor.
Que lindo lo que escribis :)
ResponderEliminarMuchas gracias Anónimo!
EliminarLindo nombre by the way.
Saludos!
de nada :)
ResponderEliminarjajajaj es que si no tengo cuenta solo puedo ser Anonima...